Incorporación de Nuevas Especies Florícolas como Alternativas Productivas en el Secano Costero de la VIII Regió

Desarrollar el cultivo comercial de ocho especies de flores de cortes y follaje, como nuevas alternativas florícolas rentables para pequenos agricultores del secano costero de la Región del Bío-Bío.

Objetivo general

Desarrollar el cultivo comercial de ocho especies de flores de cortes y follaje, como nuevas alternativas florícolas rentables para pequenos agricultores del secano costero de la Región del Bío-Bío.

Objetivos específicos

Evaluar la adaptación de variedades comerciales de cuatro especies florales de corte al aire libre:Aster (Callistephus chinensis), Crisantemo multifloral (Dedranthena grandiflora spray), Ilusión anual (Gipsophila annual) e Iris holandés (Iris reticulat para ser adoptadas como cultivos comerciales.; Evaluar la adaptación de variedades comerciales de dos especies florales de follaje Gipsofila (Gipsophila panniculat y Estatice (Limonium sinuat para ser adoptadas como cultivos comerciales.; Dar a conocer en la comuna de Coelemu, las especies y variedades en evaluación en este ensayo, a través de la implementación de una unidad demostrativa en el sector de Dinamapu (Secano Costero de esta Comun.; Difundir entre los agricultores y los asesores técnicos las propuestas tecnológicas validadas..; Evaluar la factibilidad económica de cultivar las especies florales consideradas en esta propuesta en las condiciones del secano costero de la VIII Región.

Resultados

Como resultado del desarrollo de este proyecto de innovación fue posible obtener las evaluaciones de adaptación, fenología, rendimiento y calidad de varas de la mayoría de las especies en las comunas de Cañete y Coelemu (excepto crisantemo monofloral, gypsofila y fresia). Cabe señalar que se debió incorporar la especie solidago en reemplazo de crisantemo monofloral. Respecto del cultivo de c risantemo multifloral al aire libre, el proyecto logró establecer que la plantación de mayor conveniencia fue la efectuada en diciembre para cosechar en marzo y abril, debido a que en esas fechas fue posible alcanzar los mejores precios para la especie. Los cultivos de crisantemo multifloral en invernadero presentaron problemas de plagas. El rendimiento en esta especie fue de 65 varas/m2 de calidad comercial. Para el caso de iris holandés, la plantación invernal al aire libre y cosecha en primavera resultó una interesante alternativa comercial. En este caso no hubo diferencias entre las variedades evaluadas desde el punto de vista productivo, ni de mercado. El rendimiento en esta especie fue de 21 varas/m2 de calidad comercial. El cultivo de estátice logró floración desde los meses de noviembre a marzo, con un receso invernal debido al envejecimiento de la planta y la aparición de enfermedades. Por esta razón se recomendó el uso anual de la especie (eliminar la planta una vez terminada la producción). En el caso de los cultivos de áster, sólo fue posible determinar que la plantación efectuada en el mes de agosto logró buenos resultados en la comuna de Coelemu. De las especies evaluadas como flor de acompañamiento Gypsophila panniculata, plantada en invernadero en agosto y cosechada en diciembre en ambas localidades, resultó ser una interesante alternativa comercial. Su rendimiento fue de 64 varas/m2 de calidad comercial. En el caso de la especie ilusión anual, el proyecto estableció que se trata de una especie de producción al aire libre interesante de producir sólo para el primer día de noviembre, ya que después de esta fecha no resulta atractiva debido al escaso interés por consumirla y sus bajos precios. Por su parte, el cultivo de la especie solidago resultó interesante en la zona por lo novedoso y por los buenos resultados técnicos obtenidos. No obstante, bajo invernadero se recomendó aumentar la densidad de plantas para obtener una mayor rentabilidad y disminuir la temperatura para no concentrar la cosecha en unos pocos días. En el cultivo de fresia bajo invernadero, en este proyecto no se lograron resultados concluyentes debido a que no se obtuvo brotación en la segunda temporada de evaluación. En todo caso, agosto resultó la mejor fecha de plantación para la especie, y los meses de octubre y noviembre correspondieron a los más adecuados para cosechar. El rendimiento de este cultivo fue de 63 varas/m2 de calidad comercial. Por último hay que mencionar que, para la futura proyección de la producción de flores de corte de calidad en la Región, es imprescindible mejorar la información sobre proveedores o viveristas con garantía fitosanitaria y varietal.

versión 11