Introducción y validación del cultivo de hierbas medicinales, aromáticas y condimentarias, bajo tecnología orgánica, en la VIII Región.
Iniciar el cultivo de hierbas medicinales, aromáticas y condimentarias en siete unidades de validación, con 6 especies de hierbas, alternadas. Lograr el cultivo orgánico de las unidades de validación implementadas. Evaluar las unidades de cultivo como sistemas de producción en cuanto a rotación de cultivos, parámetros de calidad, rendimiento, rentabilidad y alternativas de mercado y canales de comercialización. Sistematizar y transferir los resultados y conclusiones. Sistematizar el proceso de deshidratado para cada una de las especies involucradas en el proyecto.
Aplicando tecnología orgánica en todo su desarrollo, el proyecto introdujo y validó los cultivos de romero, matico, cedrón, salvia, manzanilla, caléndula y sanddorn en la VIII Región, específicamente en las comunas de Huepil, Tucapel, Cabrero, San Ignacio, Pinto y Chillán. En el caso de la albahaca se logró este resultados desde al punto de vista agronómico, pero fue imposible la obtención de un producto deshidratado en buenas condiciones. Por su parte, la melisa no fue posible obtenerla agronómicamente, por lo que no se dispuso de un buen material para evaluar su deshidratado. De esta manera, el proyecto logró establecer una propuesta técnica para el cultivo orgánico de 7 especies de plantas medicinales y aromáticas (no se logró definir una propuesta técnica para albahaca y melisa). En cuanto a los rendimientos, en este proyecto no se alcanzaron los rendimientos esperados en comparación con los antecedentes convencionales de los cultivos. No obstante lo anterior, en la última temporada se siguieron incrementando los rendimientos, por lo que se espera aumentarlos, en la medida que el sistema orgánico se estabilice. También fue posible transferir directamente los resultados a aproximadamente 600 personas que visitaron la experiencia, ya sea por su asistencia a actividades planificadas como días de campo y un seminario final, o bien por medio de visitas no programadas de delegaciones. Junto a lo anterior, se diseñó e implementó un deshidratador tipo shindler, modificado, que cumplió con la condición de adaptarse satisfactoriamente a la variada gama de hierbas a deshidratar. De esta manera, y gracias a esta maquinaria, fue posible definir las temperaturas y condiciones de secado por especie, y sistematizar toda esta información en un manual de campo para el cultivo orgánico de hierbas. Como resultado del proyecto fue posible entregar también a un gran número de agricultores, técnicos y profesionales antecedentes técnicos sobre producción, mercado nacional e internacional, criterios de calidad para este tipo de cultivos y procesamiento, así como normas y reglamentación para la certificación orgánica. Con el objetivo de consolidar los resultados obtenidos en esta iniciativa, particularmente en materia de desarrollo de productos e inserción en los mercados, Florasem ejecutó posteriormente, entre 2002 y 2003, el proyecto IA "Penetración y mantención en el mercado nacional con productos terminados a base de hierbas y especias orgánicas".