Aumentar la rentabilidad de los sistemas productivos ovinos de la AFC de la IX Región, tecnificado su producción en forma sustentable en el tiempo y con los productos de calidad exportable.
Mejorar la productividad y capacidad talajera de las praderas en las exportaciones ovinas de la AFC, incorporando fertilización, técnicas de manejo de pastoreo y/o nuevas variedades forrajeras, ajustando su utilización en los sistemas ovinos de la AF;Mejorar la prolificidad y calidad de la carne ovina, incorporando genes de razas carniceras en el ganado criollo.Evaluar sistemas de producción ovina rentable y sustentable en el tiempo para las explotaciones de la AF;Desarrollar destrezas técnicas, organizacionales y comerciales para producción ovina, en los productores participantes del proyecto.Difundir los resultados del proyecto a los distintos actores de la cadena de producción ovin
Diagnóstico de los predios: Al analizar la situación inicial del uso del suelo de los productores del proyecto se observa que la superficie total el mayor porcentaje esta destinado a pradera natural, (21%) seguido por el cultivo de papa (14%). Además, se destaca que la cantidad de pradera sembrada es de 3 ha, es decir, el 1% de la superficie total y que los usuarios no poseen praderas permanentes. El análisis de la información resumida se presenta en el Cuadro 3, donde se observa que el uso principal del suelo corresponde a la pradera natural y a cultivos de cereales. Los suelos de los productores, previo al establecimiento fueron muestreados para determinar las dosis de fertilizantes y conocer las principales limitaciones. Se aprecia en ambas comunas una baja fertilidad de los suelos especialmente los bajos niveles de en P y Potasio que estaría limitando la producción de materia seca de las praderas naturales y de las sembradas en caso que no se realice una corrección de estos nutrientes. Cabe destacar que al analizar los cultivos previos al establecimiento se detectaron algunos productores con niveles muy altos de P, esto coincidió en ambos casos con siembra de lupino como cultivo previo para el establecimiento de praderas u otro cultivo forrajero. Durante el proyecto, en el primer año se establecieron praderas 22 ha permanentes, en el caso e Lautaro y 9 ha en Carahue. En el año 2 se establecieron praderas de rotación. Al final del proyecto todos los productores tiene al menos 1 ha de pradera permanente y 1 ha de pradera de rotación sembrada en el año 2. El diagnóstico del uso del suelo y recursos forrajeros de los productores de Lautaro, muestra una superficie total de 280 ha siendo el promedio por agricultor de 12,2 ha mitad de la superficie de los productores de Carahue. En Lautaro existe una mayor diversidad de cultivos y se aprecia una mayor superficie de praderas sembradas. Lamentablemente son de corta duración. Al analizar las praderas en el mes de diciembre, solo presentaban una buena cobertura las sembradas en el año 2006 y el resto presentaba una fuerte invasión de malezas. Cabe destacar que el trébol rosado es la fuente de forraje más importante para la conservación de forrajes. Todos los productores siembran trigo, avena grano y lupino.