introducir y evaluar el comportamiento de variedades de arándano (Highbush y Rabbiiteye) en la IV región.
Introducir un mínimo de 15 variedades de arándanos (Highbush y Rabbitey; en la IV región. Definir problemas nutricionales y fitosanitarios. Determinar los diferentes estados fenológicos (dormancia, yema hinchada, yema reventada, botón rosado, botón blanco, flor abierta, plena floración, fruto cuajado, fruto verde, fruto pintón y cosech. Determinar las características físicas y químicas de los frutos (diámetro, peso del fruto, cicatriz del fruto, grado Brix y pH). Determinar las características climáticas específicas de la localidad (temperatura máxima y mínima, humedad relativa, horas de frío, pluviometrí. Realizar la transferencia de tecnología a los agricultores, especialmente a pequenos productores.
Mediante el proyecto se introdujo y evaluó el comportamiento de variedades de arándano (Highbush y Rabbiteye) en la IV Región.. Se implantaron 7 jardines de variedades en las comunas de La Serena, Vicuña, Ovalle, Combarbalá, Canela Baja (Alta), Illapel y Salamanca. Como parte de las actividades del proyecto se realizó la introducción de 12 variedades, la determinación de los diferentes estadíos del ciclo fenológico de las variedades, la determinación de las características físicas y químicas de los frutos, la determinación de las características climáticas específicas de cada localidad, la definición de los problemas nutricionales y fitosanitarios y la transferencia de tecnología a los agricultores, especialmente a los pequeños productores. El proyecto dio un fuerte énfasis a la transferencia de tecnología a los agricultores de la IV Región, especialmente pequeños productores, lo cual se realizó por medio de días de campo y cursos informativos de corta duración. La idea básica fue generar información para ayudar a colocar arándanos en el mercado americano en el inicio de la ventana de exportación desde Chile, debido a que la IV Región era la única región del País que puede acceder a exportar arándanos en inmejorables condiciones por el acceso al inicio de la ventana de exportación, sin competencia en el país y a penas compitiendo con áreas productoras del Norte de Buenos Aires, Argentina. El arándano pasó a ser una clara alternativa de diversificación de cultivos y de expresivo retorno económico en toda la zona, actualmente existen plantaciones comerciales en todos los sectores donde se realizaron los estudios a excepción del sector de Canela, pero se encuentran en proceso de establecimiento dos proyectos. Con este crecimiento exponencial del número de hectáreas establecidas, de 28,9 hectáreas en 2003, se cree que van cercanas a las 300 hectáreas establecidas en la región a la fecha.