Implementar el manejo productivo y comercial del Guanaco a través de un sistema modelo en el secano interior de la zona central de Chile
Implementar la infraestructura para el manejo del Guanaco en condiciones de producción. Manejar productivamente al Guanaco incorporando un enfoque de bienestar animal. Desarrollar una metodología de manejo reproductivo. Aplicar metodologías de manejo sanitario preventivo y curativo. Comercialización de los productos generados por el sistema productivo.
Después de cuatro años de desarrollo del proyecto se logró implementar el manejo productivo y comercial del guanaco a través de un sistema modelo en el secano interior de la zona central. El trabajo se basó en la complementariedad entre los planteles de Pirque y de El Talhuén. En el caso del plantel de Pirque se generó información básica para favorecer la adaptación del guanaco a la manipulación y manejo. En el plantel de El Talhuén, se aplicaron estos conocimientos y se optimizó el manejo (que contempló el concepto de bienestar animal) y uso de personal, considerando una escala productiva. Durante los primeros dos años del proyecto, se logró diseñar la infraestructura necesaria para el manejo de guanaco a una escala productiva, sobre una topografía de cerros en el secano interior de la Región Metropolitana. Es importante señalar que la infraestructura es uno de los principales elementos de apoyo en el manejo y adaptación de los animales al cautiverio. Así, potreros conectados con un área de manejo a través de un pasillo, son fundamentales en el funcionamiento y manejo de los guanacos. Respecto del manejo productivo de los animales, se puede señalar que la esquila es posible en animales adultos y en hembras preñadas hasta un mes antes del parto si se utiliza la infraestructura y las técnicas de manipulación descritas en el proyecto. Entre los factores que afectan la esquila se cuenta el mes del año, debido a su relación con la pelecha. Por otra parte, fue posible apreciar que la fibra obtenida es corta y que permanece con una finura promedio bajo 17 micras, siendo la de crías de 1 año de edad, la de mayor calidad. En relación con el desarrollo de una metodología de manejo reproductivo, se puede señalar que la reproducción de guanacos en cautiverio ha mostrado ser exitosa en la obtención de crías y en las tasas de nacimientos en relación a las hembras encastadas, obteniéndose cifras similares o superiores a las del medio silvestre. En este sentido, el manejo de rotación de 8 a 10 hembras por macho cada 15 días y por un lapso de dos meses, es recomendable. El manejo sanitario se centró en un manejo preventivo. Específicamente, se identificó el manejo de encaste como un período de alta accidentabilidad, principalmente por la conducta agresiva de los machos, y también los períodos de crecimiento de pradera, cuando aparecen cuadros de enterotoxemia e intoxicación por plantas tóxicas. Por otra parte, los tratamientos curativos se centraron en la atención de traumas (lesiones por golpes) más que en tratamientos sintomáticos. Finalmente, en materia de comercialización de los productos generados por el sistema productivo, fue posible comercializar fibra, crías nacidas en cautiverio y subproductos de guanaco. En el caso de la fibra, ésta fue procesada hasta llegar a una prenda artesanal de corte fino (echarpe), que fue puesta a la venta en la zona austral de Chile, con resultados regulares debido a la falta de una estrategia de promoción del producto. La venta de crías de guanaco se realizó a un empresario privado que señaló querer utilizar a los animales con fines turísticos y cárnicos, además de cosechar la fibra anualmente. En este punto, cabe señalar que la carne de guanaco es un producto promisorio, dadas sus características y el interés de algunos chefs que desean explorar nuevos productos culinarios particularmente de especies nativas. Por último, el desarrollo del proyecto permitió reconocer que el procesamiento de la fibra hacia prendas de alta calidad, la separación del vellón de crías (de cualidades similares a la de vicuña) y la reorganización de los planteles hacia la producción mixta de fibra, carne, turismo y de animales vivos, sería una excelente estrategia para aumentar los ingresos. En este sentido, el proyecto recomendó que los planteles derivaran a la mantención sólo de hembras gestantes y lactantes con un bajo número de reproductores; y que las crías machos se destinaran a la producción de carne a los 3 año