Evaluar formulaciones de microorganismos controladores de enfermedades y plagas en cultivos hortofrutícolas de importancia regional.
Aislar e identificar cepas de virus granuloso y Trichoderma spp.; Disponer de un sistema que permita tener un stock constante de los controladores biológicos.; Determinar cepas de controladores biológiocos, formulaciones y formas de aplicación para el control de las enfermedades y plagas in vitro.; Determinar cepas de controladores biológicos, formulaciones y formas de aplicación para el control de las enfermedades y plagas en cultivos experimentales.; Formar unidades de validación con productores orgánicos.
Los resultados obtenidos en este proyecto permiten señalar que en Chile existe una alta diversidad de icroorganismos con potencial para control biológico, de los cuales muy pocos han sido desarrollados hasta una etapa de utilización comercial. Respecto de las cepas seleccionadas de Trichoderma, es posible afirmar que todas mostraron acción sobre los patógenos estudiados, pero sus niveles de control variaron según el patógeno, demostrando un grado de especificidad en su acción. Específicamente, la cepa "Queule" de Trichoderma mostró un excelente comportamiento en el control de Fusarium solani, F. oxysporium, Phythophtora spp. y Venturia inaequalis a nivel comercial en huertos de manzano y tomate. La cepa "Sherwood" demostró un eficiente control de Botrytis cinerea tanto a nivel de laboratorio como en cultivos experimentales de lechuga. En el caso de Rhizoctonia solani y Sclerotinia sclerotorium se hace necesario realizar más ensayos a nivel de campo, ya que pese a que los resultados obtenidos no fueron los mejores, sí existe una acción de las cepas de Trichoderma sobre estos patógenos. Por otra parte, los resultados del proyecto indicaron que se hace necesario estudiar con más detención dos aspectos del uso de Trichoderma. El primero se relaciona con ajustar los criterios de aplicación, es decir, frecuencia y sistemas de monitoreo de las enfermedades, de forma de optimizar el número y momento de las aplicaciones necesarias del biocontrolador, para distintos cultivos y patógenos. El segundo aspecto es definir para las cepas con mejores resultados, los parámetros de crecimiento y productividad, para crear una sistema industrial de producción de Trichoderma, a varias escalas, ya que la facilidad de producción y su bajo costo harían posible generar paquetes tecnológicos para que empresas o agrupaciones de productores desarrollen centrales de autoabastecimiento. Como conclusión de los ensayos en cultivos experimentales, para el caso de enfermedades de suelo, es recomendable usar Trichoderma en forma preventiva, idealmente durante la aplicación de compost o bien en la plantación o siembra. Respecto del virus granuloso, las actividades desarrolladas en el proyecto mostraron que la cepa CPGV-L1, a una concentración de 8,1 x 106 civ/ml en laboratorio, alcanza una mortalidad del 100% en cuatro días, lo cual confirmó el potencial de este virus como biocontrolador. En todo caso, y para lograr un mayor nivel de control de la polilla de la manzana, se recomienda que la suspensión viral utilizada no tenga un período de almacenaje mayor a un año. De esta manera, si se usa un programa de aplicaciones como el que se describe en este proyecto, se puede mantener el daño de Cydia pomonella bajo el 3,5 %. El producto CPGV-L1 es posible de usar dentro de programas de aplicaciones con insecticidas sintéticos, pudiendo reducir las aplicaciones químicas hasta en un 50% sin generar diferencias en los porcentajes de frutos dañados por C. pomonella. Esto último incluso en un programa que considera como fechas de aplicación los períodos de residuos de los insecticidas. Además CPGV-L1 reduce significativamente la población de larvas invernantes para la próxima temporada, disminuyendo así la presión inicial de la plaga en el huerto. En síntesis, se puede señalar que uno de los principales impactos del proyecto fue la comprobación de la existencia de una gran biodiversidad de microorganismos existentes en la VII Región de Chile, con alto potencial biocontrolador de enfermedades y plagas que afectan los cultivos agrícolas. Es importante destacar que como resultado de esta iniciativa, se conformó posteriormente la empresa Bio Insumos Nativa Ltda. En su calidad de empresa productora de biocontroladores nativos para el sector agrario, Bio Insumos Nativa fue distinguida en el año 2003 con el Premio a la Innovación Agraria - Región del Maule, entregado por el Ministerio de Agricultura. Al otorgar la distinción se valoró que la empresa estaba desarrollan