Propagación de Azafrán (Crocus Sativus

Incrementar la población de cormos de crocus sativus ingresados al país en 1997 y 1998; definir un sistema de engorde rápido de los microcormillos; validación de la propagación in vitro de Crocus sativus L. ; y establecer un programa de colaboración conjunta entre la Universidad Católica de Valparaíso y la universidad de Castilla la Mancha para desarrollar comercialmente el cultivo.

Objetivo general

Incrementar la población de cormos de crocus sativus ingresados al país en 1997 y 1998; definir un sistema de engorde rápido de los microcormillos; validación de la propagación in vitro de Crocus sativus L. ; y establecer un programa de colaboración conjunta entre la Universidad Católica de Valparaíso y la universidad de Castilla la Mancha para desarrollar comercialmente el cultivo.

Objetivos específicos

Evaluar un sistema de desinfección de los explantes.Evaluar dos explantes en el cultivo in vitro yema y trozos de cormos.Evaluar el efecto de incluir etilenoen los medios de cultivo de los explantes de yemas y de trozos de cormos. Evaluar efecto de almacenaje a temperaturas de 5ºC para el crecimiento del microcormillo. Evaluar la tasa de proliferación y el crecimiento de microcormillos sometidos a repiques continuos. Evaluar el crecimiento de microcormillos de azafrán en invernadero con control de temperatura, luz y humedad relativa durante el período de engord; Establecer un programa de colaboración entre las universidades Católica de Valparaíso y Castilla La Mancha para desarrollar el cultivo comercial.

Resultados

Mediante este proyecto de innovación fue posible elaborar un protocolo de desinfección contra hongos y bacterias. Este protocolo consta de las siguientes etapas: aplicación de solución fungicida de Benlate más Captán en concentración de 1,2 g/l de agua destilada, aplicación de solución de hipoclorito de sodio al 2%, y aplicación de solución de antibiótico cloranfenicol en concentración de 100 mg/l Con el protocolo antes señalado, fue posible obtener 2.453 explantes no contaminados y disponer de 241 trozos de cormos creciendo. Por otra parte, se elaboró también un protocolo de siembra, que consta de las siguientes etapas: uso de cormo en estado fenológico de inicio de brotación; incorporación de solución fungicida, solución de hipoclorito de sodio y una gota de humectante Tween 20; enjuague con agua destilada bajo cámara de flujo laminar; aplicación de solución antibiótica por 15 minutos; siembra de trozos de cormos (los cuales fueron cortados para extraer los explantes después de estar 48 horas en remojo en agua corriendo); y ajuste de medios de cultivo. En este punto, el mejor medio de cultivo para la formación de microcormillos fue el Nº 3, en el que se utiliza como base el medio MS con sus macro y micronutrientes a la mitad y las vitaminas completas. A este medio se le adicionó como regulador de crecimiento 2,4 D 0,1 mg/l y BAP 0,1 mg/l. Junto a lo anterior, se efectuó una evaluación del mejor tipo de explante, observándose una mayor formación de callo en explantes provenientes de calibre 1 (11 a 13 gramos), y en donde la posición de la yema (apical o lateral) en el cormo es independiente para la formación de callo y microcormillos Respecto de la producción de microcormillos se pudo observar que, en términos generales, 4 meses de cultivo in vitro son suficientes para que se formen. Además se constató que las yemas apicales y laterales pueden formar microcormillos, que el calibre 1 es el que concentra la mayor formación de microcormillos, y que se producen de 2 a 9 microcormillos por explante. Para lograr la adaptación de cormos al hemisferio sur, la adaptación se realizó en terreno, después del almacenamiento de los cormos importados en primavera, y consistió en su plantación rápida para no tener floración anticipada, que se traduce en cultivos muy cortos y entrada prematura en receso. Finalmente, se elaboraron fichas técnicas y se efectuaron análisis económicos del cultivo. En este último punto, fue posible apreciar que se requieren 450.000 cormos para iniciar el cultivo, a un costo de importación de $ 50 por unidad. De esta manera, se necesita de una inversión inicial de $ 23.500.000, que se recuperan después de 4 años, para recién al quinto año obtener retornos positivos del orden de los 6 millones de pesos por hectárea. Respecto de los costos de propagación in vitro de azafrán, fue posible concluir que el costo de cultivo in vitro para una producción de 500 microcormillos (a partir de 50 cormos), es de $ 195.000 ($ 390 cada uno), y que el costo de cultivo in vitro para engorde de microcormillos (500) es de $ 166.120 ($ 333 cada uno). Esto corresponde a un costo de cormo producido in vitro de $ 723, contra $ 200 que cuesta uno importado de Argentina. Los datos anteriores demuestran que el alto costo no permitiría que la técnica se empleara masivamente para producir azafrán en forma comercial en Chile, pero sí sirve para formar la masa para producir cormos en el país

versión 11