- Caracterizar el mercado de las carnes bovinas, ovinas, caprinas y de carnes blancas, en distintos países del mundo. Desde la perspectiva de la identificación de nichos y estrategía de penetración de mercados, identificando eventuales posibles socios par
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Aunque la masa bovina chilena presenta una tasa de crecimiento acumulativo anual del 2,56%, resulta insuficiente para alcanzar el pleno abastecimiento del mercado interno. No obstante existe un potencial de producción de sobre las 500.000 ton. En 1994 el consumo llegó a 54,1 kg/hab/año, con 20,3 kg de carne bovina; realmente, las carnes de ave y cerdo ocupan la mayor proporción del incremento global del consumo. Los norteamericanos exportan un producto de calidad 'premium', principalmente hacia el mercado asiático e importan carne definida como 'choice'. Australia y Nueva Zelandia definen su política comercial orientándola, exclusivamente, a la exportación de carnes bovinas, cubriendo el 75% de su producción, focalizándose claramente en el mercado asiático. En el sudeste asiático, con excepción de Japón, los países de interés potencial para Chile en el mercado de la carne bovina se diferencian notoriamente en sus políticas comerciales; -Singapur: favorece las importaciones, -Hon Kong: importador y reexportador, su abastecimiento es de origen chino y estadounidense, -Taiwán: importa el 90% de la carne que consume debido a que la producción bovina se orienta a la producción láctea, Corea del Sur: es un fuerte importador de carnes de vacuno, prefiriendo animales alimentados con granos (raza Hanwoo). En el análisis del mercado japonés se considera fundamental el cambio de hábitos. Para 1994 las importaciones alcanzaron 750 mil ton. lo que cubre un 50,0% de la demanda total anual. Con esta, Japón se constituye en el 2º importador a nivel mundial de carne bovina, después de Estados Unidos. Australia lo abastece con un 50%, Estados Unidos con un 45% y NZ con un 5%.