Evaluar la respuesta biológica de los cultivos de diversos requerimientos específicos de nutrientes, a la agregación creciente de dichos elementos como fertilizantes comerciales, además de generar los antecedentes necesarios para relacionar los índices de disponibilidad de nutrientes del suelo, con la respuesta de algunas especies vegetales cultivadas bajo diferentes condiciones ambientales y de manejo.
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El proyecto determinó la respuesta a los fertilizantes y las principales carencias de los cultivos trigo, avena para grano, cebada cervecera, papas leguminosas de grano, maíz y praderas, en áreas específicas entre la IV y X región. Se observó que el análisis de suelos es una buena herramienta de rutina que permite detectar los cambios producidos en la fertilidad de los suelos, la que se puede utilizar para aportar nutrientes en las cantidades adecuadas a los requerimientos de los cultivos en su óptimo económico. En el secano costero de la VI región se pudo corroborar, por medio de análisis foliar de Pinus radiata, las deficiencias de N, P, K y B que afecta el rendimiento de las especies forrajeras. A través del corte de praderas, se apreció también al B y Mo como elementos limitantes. En suelos trumaos planos y trumaos de lomajes predominan niveles de nitrógeno disponible inferiores a 39 ppm, llegando a niveles inferiores a 19 ppm en el 46% de los suelos rojos arcillosos. Una severa deficiencia de P disponible se evidencia en parte importante de los trumaos (72%) y rojos arcillosos (69%) con niveles inferiores a 8.9 ppm. En suelos de trumaos planos y de lomajes predominan niveles inferiores a 125 ppm de K intercambiable, lo que permite suponer una respuesta favorable a aplicaciones en cultivos permanentes (praderas) o de alto poder extractivo (papa, remolacha).