El objetivo de este estudio es proveer a los agricultores de la zona sur información confiable respecto a oportunidades de negocios para exportar alimentos derivados de granos al mercado de los EEUU, analizando la demanda o consumo, calidades requeridas, requisitos de ingresos, competencia con otros proveedores y nuestra oferta potencial. Esta información permitirá a los agricultores y empresarios tomar decisiones respecto a la producción de cultivos de granos y a la generación de empresas procesadoras de alimentos derivados de granos, contribuyendo al desarrollo económico y social de la zona sur, aportando una mejor calidad de vida a sus habitantes.
Analizar en detalle la demanda por alimentos en base a granos a nivel de industria en los EEUU.;Evaluar las actuales ofertas de esos productos en ese mercado.;Determinar precios, condiciones de calidad y requisitos sanitarios y otro tipo de exigencias para ver si podemos competir en volumen y calidad en los EEUU.;Calcular posibles rentabilidades para cada uno de los tipos de alimentos que puedan surgir con expectativas positivas después del análisis.
En las entrevistas y en taller realizado en Santiago se recabó información respecto a la situación actual de las industrias procesadoras de granos y de su visión sobre el potencial de exportación de estos productos. En la cadena trigo-harina-pan no se vislumbran perspectivas a corto plazo de desarrollar el mercado de exportación. La industria molinera es una industria atomizada, que compite por precios de un producto poco diferenciado. Se orienta al mercado interno y actualmente están concentrados en el tema coyuntural de evitar el daño por competencia desleal generada por las importaciones de harina procedente de Argentina. En el mediano plazo sus preocupaciones se enfocan hacia estimular el consumo de productos derivados de la harina dando a conocer a los consumidores domésticos sus beneficios nutricionales (producto fortificado). Hay algunos molinos que están realizando innovaciones como harinas funcionales orientadas a nichos de mercado. Por su parte, la industria panificadora también se encuentra atomizada y produciendo para el mercado interno un producto poco diferenciado que compite principalmente por precio. La mayoría de los panificadores no alcanza un nivel de desarrollo acorde con la relevancia que tiene el alto consumo de pan en Chile, segundo consumidor a nivel mundial. Sin embargo, hay algunos industriales de mayor tamaño que realizan innovaciones respecto a productos con características diferenciadoras (mayor nivel de fibra, sin gluten, productos congelados, precocido fresco, especialidades). Existe la percepción que el consumo de pan en Chile está disminuyendo por lo que interesa desarrollar un producto de características más saludables (más fibra, menos sodio, etc.) que pueda alterar esta tendencia. La industria procesadora de arroz también se orienta al mercado interno. El arroz producido en Chile es de grano largo-ancho, producto preferido por los consumidores domésticos. Sin embargo, los precios a productor se fijan utilizando como referencia el precio de importación de arroz de grano largo-fino, por lo que existe el interés en diferenciar el producto nacional con el objeto de obtener mejores precios. La avena producida en Chile es de alta calidad y en los últimos años se ha desarrollado una industria exportadora de avena procesada, orientada al mercado latinoamericano. En la actualidad no hay interés por parte de la industria de exportar al mercado de los Estados Unidos, debido a los mayores costos de flete en relación a la producción Canadiense. El producto procesado es avena en copos, no se está innovando con productos de mayor valor agregado. La industria de las pastas en Chile está altamente desarrollada y su nivel de competitividad es elevado. En la actualidad se exportan pastas a Latinoamérica y a los Estados Unidos. Dado que en los supermercados de este último mercado se compite principalmente por precio, las exportaciones chilenas se orientan en su mayoría al canal de servicios de alimentación (food service), sin desarrollo de marca. En cambio en el mercado latinoamericano existe valoración de las marcas de las grandes empresas chilenas y la capacidad de penetración en el segmento de supermercados es mayor. Es posible diferenciar el mercado de las galletas en un segmento de productos masivos de menor costo y otro de productos de especialidades o de nicho. El primero es abastecido por grandes empresas, con economías de escala y líneas de producción fijas, y es una industria en que se compite por precio. En cambio, los productos de nicho son abastecidos tanto por grandes empresas como por empresas de menor tamaño y mayor flexibilidad en términos de variaciones en las características de los productos y sus empaques. Ambos tipos de galletas se exportan, pero difieren en los mercados de destino. Las primeras están orientadas preferentemente al mercado Latinoamericano mientras que las segundas se exportan a mercados con una mayor disposición a pagar por un producto diferenciado de mayor calidad como es Estados Unidos. Tanto en las entrevistas como en el taller se mencionó el mercado Latinoamericano también tiene un alto potencial para estos productos que es importante considerar. Países como Brasil y Venezuela son grandes compradores de alimentos en base a granos. Por otra parte, las industrias chilenas pueden aprovechar la penetración del mercado latinoamericano por parte de las cadenas de retail chilenas para introducir sus productos en estos mercados. En todo caso, tanto para el desarrollo de este mercado como del mercado de los Estados Unidos, es importante considerar que las exportaciones son una segunda etapa luego de haber desarrollado el mercado nacional. Por último, y previo a la presentación de las recomendaciones individuales, hay dos aspectos generales que mencionar. . El primero es enfatizar la prácticamente nula participación de productos Chilenos elaborados en base a granos en el mercado Estadounidense, lo que unido al tamaño y variedad de productos presentes en dicho mercado genera múltiples oportunidades para incrementar la participación en éste. Sin embargo, cabe destacar que las tendencias de mercado identificadas sugieren que las oportunidades para las empresas chilenas están en los nichos de mayor valor agregado, como es el caso de alimentos integrales, orgánicos, étnicos, etc., que son aquellos segmentos que están creciendo. Sin embargo, en el caso de las empresas medianas y pequeñas es aconsejable enfrentarlo de manera asociada como forma de alcanzar volúmenes y para solventar los costos de penetración de este mercado. Una característica positiva del mercado norteamericano es que los requisitos de ingreso y de etiquetado son claros y una vez obtenidas las autorizaciones necesarias el proceso de exportación es expedito. El segundo aspecto es destacar el hecho de que Estados Unidos tiene bajos o nulos aranceles para la mayoría de los productos prospectados. Por ello, aunque el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos permite a Chile exportar este tipo de productos en la mayoría de los casos libre de arancel, este factor por si solo no constituye una ventaja importante. No obstante, creemos que el Tratado de Libre Comercio de Chile y Estados Unidos si permitirá aumentar las exportaciones Chilenas de estos productos, mediante la facilitación del comercio y de las inversiones que tiene asociado. Gran parte de las importaciones de estos productos provienen de Canadá y México, en el caso de México, país importador neto de alimentos, las exportaciones de productos elaborados en base a granos han crecido con posterioridad a la firma del NAFTA por lo que al enfrentar condiciones similares los productores Chilenos deberían ver facilitado su acceso a este mercado. Con la información generada, se realizó una evaluación de las potencialidades de exportación de los productos estudiados, los que han sido clasificados en productos con alto potencial y productos de bajo potencial. Para el primer grupo se estimaron los precios FOB a los cuales se podría exportar a los Estados Unidos. Los productos con alto potencial son aquellos en que se identificó una demanda creciente y en la mayoría de los casos importaciones crecientes. Además, los precios FOB a los que llegarían las exportaciones chilenas superan los precios de venta de dichos productos en el mercado doméstico. También se incluyeron algunos productos cuyas demandas no están creciendo o aquellos en que la competencia se da principalmente por precio, y no por diferenciación, pero que se cree existen todavía algunas oportunidades de ingresar. Los productos con bajo potencial son aquellos cuyas demandas no están creciendo y la oferta doméstica es muy competitiva o existen barreras al comercio que impedirían las exportaciones (este es el caso de cierto tipo de mezclas altas en azúcar, en las que Chile enfrenta contingentes arancelarios).