Analizar y determinar rangos de valores de la huella de carbono de los principales productos agropecuarios exportables del país, con el propósito de contribuir a mantener o aumentar la competitividad del sector silvoagropecuario, mediante el establecimiento de respuestas innovativas y sostenibles, frente a posibles medidas que pudieran afectar el comercio internacional de los productos nacionales
Definir y aplicar un procedimiento metodológico de cálculo de la huella de carbono de los productos involucrados, incluyendo el consumo energético y emisiones de gases invernadero en cada fase del ciclo de vida de los productos, que sea consistente con lo aplicado en Europ;Identificar y priorizar, sobre bases socioeconómicas y ambientales, alternativas técnicas para reducir el consumo energético y las emisiones de gases invernadero en el ciclo de vida de los productos involucrados, considerando la variabilidad geográfica y estacional nacional.;Proponer políticas, incluyendo alternativas técnicas, administrativas, legales y financieras sostenibles, para reducir la huella de carbono de los productos incorporados al estudio.;Fomentar código(s) de buenas prácticas agrícolas, tendientes a aumentar la eficiencia energética y/o reducir las emisiones de gases invernadero.;Transferir los resultados del estudio (procedimientos metodológicos de cálculo y valores de huella de carbono) entre los principales actores involucrados a cada rubro
El factor común para los productos vegetales agrupados aquí (ciruelas, manzanas, uva, berries y vinos tintos), es el hecho que los tratamientos de post-cosecha son las fases del ciclo de vida con mayores niveles absolutos y relativos de emisión de gases invernadero. Consecuentemente, la estrategia de abatimiento de la huella de carbono debe focalizarse en ellas, recibiendo las otras fases (producción y transportes) una atención secundaria. El análisis indicó que las emisiones provienen mayormente de los insumos, repartiéndose entre directas e involucradas: para ciruelas, berries y vinos, las directas con las más importantes, mientras que para uvas y manzanas, lo son las involucradas. Esto significa que la estrategia de abatimiento, si bien debe centrarse en las unidades de post-cosecha, debe orientarse tanto a abatir las emisiones directas (mediante modificaciones en la operación de las unidades, imposición de códigos de buenas prácticas laborales) como las involucradas (a través de la adquisición de insumos con menor huella de carbono, a igual nivel de calidad). Como ya se mencionó, es conveniente que las estrategias mitigadoras contemplen, además, aspectos como: ' programa de incremento de la eficiencia energética, y ' programa de planificación mejorada, conducente a una mejor armonización del transporte de los productos a través de las fases del ciclo de vida, a una mejor definición de la ruta de los productos y a una conducción más eficiente de los productos (mejor horario, mejor mantención de camiones).